Un mundo de ilusiones

Quizás puedas pensar que estás ante un blog de viajes, hoteles inaccesibles o artículos de lujo. Realmente ante lo que estás es ante un mundo de ilusiones. Las ilusiones por las que un artesano imagina unos zapatos, las que siente un cocinero para crear un nuevo plato o las que llevan a alguien a dejarlo todo para abrir un hotel en un apartado lugar. Esas mismas ilusiones son las que tú puedes sentir cuando entres en este blog, será el primer paso para iniciar un viaje, conocer ese hotel, probarte unos zapatos y, sobre todo, serán ilusiones que compartirás con otros, porque de entre todas las ilusiones de esta vida, las mejores son las compartidas.
¡Disfrútalas!
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30 de octubre de 2011

HANAMI: La transitoriedad de la belleza o la belleza de lo transitorio.

Una vez al año, los japoneses, durante los meses de Marzo y Abril, se reúnen para admirar el florecimiento del "sakura" (cerezo). El término Hanami viene de "hana" (flor) y de "mi" del verbo "miru" (mirar); literalmente, sería "mirar la flor", pero su significando es más profundo para ellos.


Los cerezos florecen por todo Japón, de sur a norte, de acuerdo con los diversos climas existentes en cada región. Los primeros cerezos florecen en la isla de Okinawa (la región más meridional) y los últimos en la isla de Hokkaido, en la última semana de abril (la región más septentrional). 


El pronóstico del florecimiento (sakurazensen) es anunciado cada año por la oficina de meteorología. La gente se dirige a contemplar los cerezos en flor, con su familia, amigos e, incluso, con sus compañeros de trabajo, normalmente celebrando un picnic bajo las flores del cerezo. Es habitual ver a empleados de empresas guardando los mejores sitios debajo de los cerezos con varios días de antelación. El Hanami continúa por la noche y es llamado "yozakura". 


Pero tanta pasión por algo que, inevitablemente, se produce año tras año, necesariamente encierra algo más. Hanami es la fiesta de la belleza en Japón, pero, sobre todo, es la fiesta de la transitoriedad de todo aquello que nos rodea. Desde muy pequeños los japoneses empiezan a comprender, acercándose a la belleza de las cosas, en este caso a la flor del sakura, que todo aquello que embellece nuestras vidas es pasajero.


La caída de la flor del cerezo cubrirá los parques y jardines, como si de una ligera nevada se tratase, pero, sobre todo, dará sentido en sus corazones a algo que una de sus religiones, el budismo, les enseña: la transitoriedad de todo lo que existe. 


Al final del Hanami parques y templos se quedarán desnudos de visitantes, pero plenos de conocimiento. Los sakura seguirán trabajando, con la naturaleza, para dar una nueva lección de comprensión a todos aquellos que tengan a bien contemplarlos en la próxima primavera.


Mientras piensas en la posibilidad de celebrar, algún día, la fiesta de Hanami, en algún parque de  Tokio, Nara o Kyoto, puedes pasar tu tiempo degustando las nuevas creaciones culinarias de SUSHISHOP, C/ Serrano, 1, C/ Génova, 23 y Pza. Vázquez de Mella, 112 en Madrid y Avigunda Diagonal, 602 en Barcelona. De entre esas novedades, son muy recomendables el Temaki Salmón Spicy, los Makis de Berenjena Miso Spicy o el Scallop Spicy, así como el Spring Lobster. Sin olvidar la amplia variedad de Chirashi (marisco, verduras u otros ingredientes colocados sobre arroz para sushi en un cuenco o plato) o el Soba Fish Salad.



SUSHISHOP (http://sushishop.eu/es) sigue siendo una muy acertada elección, en cuanto a comida japonesa se refiere, para llevar o tomar en el local, a un precio muy asequible, entre 15 y 20 euros. No se puede pedir más.


"Domo arigato gozaimasu"

26 de junio de 2011

Le PatrÓn: ¡C´EST MAGNIFIQUE!

Encontrar todo un bistrot en un mar de pequeñas calles, en el centro de Madrid, a mitad de camino del Barrio de Malasaña y la Gran Vía, es una agradable sorpresa. Le PatrÓn (www.lepatron.es)es un pequeño local, situado en la calle Barco, 27, que llama la atención, en primer término, por su delicada decoración. 



Nada más entrar la vista se te irá a una amplia mesa, en la que pueden comer desahogadamente seis comensales, siempre adornada por flores frescas y rodeada por pequeños detalles de buen gusto. La sensación general es de comodidad, a pesar de las dimensiones del local, que tiene en su interior otra sala con tres mesas, así como una pequeña barra en la entrada.  



En cuanto a la comida, no hay duda de que los platos son el resultado de una medida elección, así como de una cuidada elaboración. Todo tiene un cierto toque que te permitirá diferenciarlos en tu memoria, aunque el nombre de los platos te resulte conocido. Sin más preámbulos, te recomiendo, para empezar, el Duo de Foie, la Ensalada de Espinacas, el Tiradito de Atún Rojo Nikkei o la Burrata D´Italia




Como platos principales, la Ratatuille & Tuna, perfecta, así como el Arroz Le PatrÓn con puntillas o el Solomillo de Buey, sin olvidar el Taboulé & Brocheta de Pollo o el Pollo Tai




Una acertada decisión puede ser el compartir tanto los entrantes como los platos principales, ya que el tamaño de unos y otros lo permite, son abundantes sin llegar a la exageración, todo en su justa medida. 



En cuanto a los postres mención aparte merece el Tiramisú, aunque también son bien recibidas la Tarta de Manzana y la Mousse de Chocolate. Una ajustada y correcta elección de vinos te permitirá dar más color a tu comida. 



Para completar tan acertada elección, Le PatrÓn ofrece, de lunes a viernes, el denominado "Plato del día", que te permite comer, estupendamente, por tan solo 9 euros, eligiendo entre una pequeña selección de platos de la carta principal, sin menoscabo en su calidad ni mucho menos en la cantidad, lo que supone todo un ejemplo de seriedad y voluntad de agradar a la clientela. En estas cosas es donde se nota cuando en un local se quieren hacer las cosas bien. 



El referido "Plato del día" se puede acompañar con un copa de vino, a elegir entre las denominaciones de origen Rueda, Montsant o Navarra, existiendo la posibilidad de optar por cerveza o aguas minerales italianas. La verdad es que no se puede ofrecer más por 9 euros. 



Más aún, si a ello añadimos una cuidada atención, próxima, sencilla, pero no por ello menos profesional. Le PatrÓn es una buena opción, tanto al mediodía como por la noche, en prolongadas veladas. 




Como, seguramente, te estarás preguntando cuál es el secreto de tan acertada elección, te adelanto que Le PatrÓn tiene un auténtico toque francés, inevitable. El resto te corresponde a ti no solo descubrirlo, sino ser parte de él, ya que se trata de un lugar en el que los clientes también son protagonistas de su historia, vívela.

13 de junio de 2011

L´ATELIER SAINT GERMAIN: L´Atelier mysterieux

Dicen que hay lugares en este mundo en los que el azar juega a los dados con el destino de los hombres. Probablemente, L´Atelier de Joël Robuchon Saint Germain, en el número 5 de la "Rue de Montalembert", Paris (www.joel-robuchon.com), sea uno de ellos. 




Se trata de un restaurante en el que nada es como lo imaginas. En primer lugar, te sorprenderá que no hay mesas, tan solo una barra para unos 40 comensales, que se abre a ambos lados de una pequeña recepción, desde la que te irán ubicando con las más interesantes e inesperadas compañías, gourmets de cualquier lugar del mundo que viajan a L´Atelier por el único placer de conocer la cocina de Joël Robuchon. 



La cocina se encuentra instalada dentro de la barra, a la vista de todos, lo que te permitirá comprobar la delicadeza en la ejecución de las recetas, el saber hacer de los cocineros y la pasión que requieren algunas cosas, con independencia de su sencillez o complejidad. 




Seguramente, estos nuevos compañeros serán tus introductores en el mundo de Joël Robuchon, comentándote sus experiencias anteriores y sus opiniones sobre la variedad de platos que te ofrece L´Atelier. Las posibilidades de elección comienzan con un "Menu Decouverte", por 150 euros, que incluye caviar, foie y otros cuatro platos del mismo nivel, para acabar con un delicioso postre, toda una invitación a la excelencia.



Sin llegar tan lejos se puede comer, de forma exquisita, por unos 70 euros, vinos aparte, eligiendo del menú denominado "Plats en Portions-Dégustation", en la que podrás encontrar 20 imaginativas propuestas, entre las cuales resultan muy recomendables "L´Agneau de Lait à la Fleur de Thym" o "La Langoustine en Ravioli Truffé", sin olvidar "L´Asperge Verte" o "Le Crabe en Tempura sur une Purèe d´Avocat Acidulée". 




La amplia oferta se completa, combinando el anterior menú con otro, que bajo la denominación "La Carte" recoge 9 entradas frías y calientes y  9 segundos, carnes o pescados. Entre las entradas es de destacar "Les Mourilles sur un Lot de Macaronis au Foie Gras" o "La Sardine Marinée et Fin Melba Provençal". 




Por lo que se refiere a los segundos, muy recomendable "Le Boeuf en Tournedos au Poivre de Malabar" o "L´Onglet en Tartare et ses Frites". Lo más acertado resulta de la elección de un plato de cada uno de estos dos menús, ya que se complementan perfectamente y permiten mantener la cuenta en niveles más que aceptables.




Los postres, un regalo para la vista y el paladar, como en el caso del "Cafe Sabayon avec Greek Yogurt et Limon Zest" o "Le Chocolat Tendance". Lo más sorprendete de L´Atelier Saint Germain es la textura de los platos, todo sabe de una forma especial, con una personalidad que los distinguirá en tu memoria.


La verdad es que L´Atelier Saint Germain es un restaurante difícil de olvidar, tanto por sus platos como por la originalidad del concepto o la compañía de sus desconocidos comensales. Alguien dijo aquello de que "al final de la memoria tan solo quedan los mejores platos y los más delicados momentos", seguramente sea así. 


23 de abril de 2011

CHATEAU D´YGRANDE: Naturaleza y caballos

CHÂTEAU D'YGRANDE (www.chateauygrande.fr) se encuentra ubicado en lo alto de una colina, junto a un parque de 40 hectáreas, rodeado de un paisaje que se percibe, desde el primer momento, como diferente. Llano hasta donde el horizonte alcanza, pero, a la vez, muy verde salpicado de sugerentes arboladas que parecen ocupar el lugar adecuado. Es un paisaje casi perfecto, nada sobra, ni nada falta, parece más la obra de un jardinero que de la propia naturaleza. Todo ello en las proximidades del pueblo Ygrande, cerca de Bourbon L´Archambault, en el antiguo Ducado de Bourbon, parte, hoy, de la Región de l'Auvergne.



Aproximadamente, a unos 300 km. al sur de París es una buena alternativa si se viaja en coche y se quiere conocer alguna de las versiones posibles de la Francia auténtica, rodeado de vacas charolesas, animales de labor y pequeños Châteaux, en los que las antiguas familias bourbonesas, seguramente, hoy ubicadas en París, pasan sus fines de semana y vacaciones estivales, recordando sus nobles orígenes, en lo que fue cuna de reyes y origen de la nación francesa. 



El antiguo Château construido en 1835 ha sido rehabilitado, por última vez, en 1998, para su transformación en un peculiar hotel de 3 estrellas, que ofrece, sobradamente, todos los lujos que se pueden desear en un apartado lugar del centro del Francia, pero a un precio más que razonable, dentro de un conjunto de prestaciones realmente alto.  




Sorprende la correcta ubicación del inmueble, junto con el resto de las instalaciones. Mención aparte merecen las cuadras y todo lo relacionado con los caballos como, por ejemplo, los cursos de monta y saltos que se ofrecen a los huéspedes. La integración entre el hotel y el resto de las instalaciones es muy adecuada, desde la terraza se puede disfrutar de unas vistas espectaculares, entre otras, las de bellos caballos que trotan libremente, a unos pocos metros, por verdes parcelas perfectamente delimitadas para ellos. 



El Château cuenta con 16 habitaciones, decoradas con estilo clásico, pero que resuelven, perfectamente, los deseos de cualquier viajero, aunque lo realmente atractivo es su perfecta integración en la naturaleza. Basta con moverse unos pocos metros en cualquier dirección para iniciar un saludable paseo, bien sea a pie o a caballo. En sus proximidades se encuentra el bosque de Tronçais, uno de los más bellos del mundo, de cuyos robles saldrán las maderas para las cubas en las que descansarán los más nobles vinos que uno pueda recordar. 




La oferta gastronómica está a la altura de la zona y de la categoría del establecimiento, constituyendo otro atractivo más que invita a su visita, junto con los referidos cursos ecuestres y otros de cocina que también se imparten en las instalaciones del Château. 


Château D´Ygrande es una forma original de viajar por la Francia interior, en la seguridad de que encontrarás muy pocos turistas que no sean franceses. En pocos días empezarás a formar parte, sin apenas darte cuenta, de una forma de percibir las vacaciones y quizás, la vida, algo diferente, atendiendo a las pequeñas cosas de las que ellos, día tras día, van haciendo un arte.


La delicadeza, el buen gusto y el saber vivir no son el resultado de la casualidad, sino el producto de una actitud hacia la vida. Algo, en lo que los franceses son auténticos maestros, solo cuando ellos consiguen llevar las cosas a un punto casi sublime los demás empezamos a apreciarlas. 

17 de abril de 2011

GOIZEKO KABI: Un grande silencioso

GOIZEKO KABI corresponde, sin lugar a dudas, a la categoría más importante en la que se puede incluir a un restaurante, la de aquellos sobre los que nada más salir piensas dos cosas: "¡Qué bien he comido!" y "¿Cuándo podré volver?". Preguntar a los acompañantes que tal han comido es pregunta que tiene respuesta segura. Todo son alabanzas al buen gusto y a la iniciativa de haber propuesto este restaurante.



Se trata, Goizeko Kabi, de un restaurante, en origen y en concepto, vasco, aunque podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que ha superado esta categoría, ya que, junto a una excelente comida vasca y frescos mariscos, ofrece también platos muy actuales como, por ejemplo, un exquisito Risotto con Trufa NegraLa opción era muy sencilla sobre la gran cocina vasca, incluir todo lo bueno que el momento nos ofrece. Inteligente y fácil a la vez.


Vaya por delante que lo primero que sorprende, junto a su medida decoración, es la extensión de su carta. Nada más abrirla uno piensa aquello de "me voy a tomar mi tiempo, no puedo equivocarme". Y desde luego no te vas a equivocar. Pidas lo que pidas vas a acertar, tan solo tienes que intentar acercarte lo más posible a aquello que te pueda gustar más. Pero seguro que acertarás.



Comenzando por las entradas, una excelente sugerencia puede ser el referido Rissotto con Trufa Negra o Blanca, con la particularidad de que puede ser compartido, en medias raciones, con otros comensales, ya que casi todos los platos permiten esta posibilidad, servido en platos individuales, muy apto para probar la mayor variedad posible. También son una excelente opción los Txipirones rellenos, las Anchoas o cualesquiera de los mariscos, que, sin lugar a dudas, son de los mejores de Madrid. 


En cuanto a los segundos platos y en relación a los pescados, excelente la Parrillada de Rape con Carabineros, así como el Txangurro al horno y el Atún asado, sin olvidar las Kokotxas al pil pil con huevo escalfadorealmente un lujo sobre tu mesa. 



Si se opta por las carnes, perfecto el Estofado de Rabo de Toro, así como el Steak Tartar de Ternera Roja de Lidia, la Hamburguesa Goizeko, el Tataki de Buey o cualquier otra de las propuestas de la amplísima carta. 



Los postres son un exponente claro de lo que hoy es el restaurante, una mezcla de clasicismo e innovación, así se presentan la Mousse de Naranja o el Soufle de Chocolate, junto con una deliciosa Pequeña Torrija artesana, leche merengada y helado de mantecado, entre otros.


Merece una atención especial el servicio, ya que tiene un punto preciso de distancia y proximidad, que permite decir aquello de que uno se siente atendido, pero, a la vez, relajado. El tiempo entre los platos es el adecuado, la información la necesaria y la simpatía la correcta, sin caer en el exceso ni en el abandono. Se puede calificar como muy bueno, sabiendo como acertar sin excederse, pues no lo olvidemos el auténtico protagonista de un restaurante es solo el comensal, que ha de disfrutar con todo aquello que se le ofrece.



El precio, pues, simplemente el correcto. Difícilmente inferior a los 40 euros por persona, aunque lo normal es acercarse a los 60 euros, siempre que no se realicen excesos en el marisco o en grandes vinos. De todas formas, se trata, insisto, de uno de los pocos restaurante de Madrid en los que al salir tan solo pensarás en lo bien que has comido. Todo lo demás, aún siendo importante, pasará por accesorio.



Por último, si al final hay cielo, por favor que el catering sea de Goizeko Kabi, está claro que a esas alturas no puede haber cocina.


Calle Comandante Zorita, 27, Madrid
Teléfono: 91 533 01 85/ 91 533 02 14

13 de marzo de 2011

SUSHISHOP: Sushi imprescindible

Creo, sinceramente, que en la historia gastronómica de muchas personas hay un antes y un después tras conocer la comida japonesa. Desde el más sencillo de los paladares hasta nuestros mejores y más conocidos cocineros así lo suelen manifestar. En mi caso, así fue, pero además supuso algo más, a través de la comida japonesa empece a conocer y comprender la forma de pensar de personas, sin lugar a dudas, muy diferentes a nosotros. 

Para la mayoría, el punto de conexión con la comida y la cultura japonesa ha sido el sushi, desde ahí casi hasta el infinito, porque las posibilidades de esta cocina nos lo permiten.



Hasta hace unos pocos meses resultaba bastante difícil conjugar la tan conocida ecuación calidad/precio en Madrid, en cuanto a lo que sushi y cocina japonesa se refiere. Ha habido que esperar, pero la espera está más que compensada.


SUSHISHOP, en el número 1 de la calle Serrano de Madrid, ha abierto un local con un gusto exquisito, en el que se puede elegir entre una amplísima selección de nigiris, temakis, sashimis, tartar, chirashi y, por supuesto, sushis, en las modalidades Spring Rolls, California Rolls o Rainbow Rolls. 





Todo un ejercicio de clasicismo, estilo, imaginación y buen hacer, ya sea para llevar, servido a domicilio, dentro de una amplia zona de la capital, o consumido directamente en el local.






Pero todo ello, no lo olvidemos, a un precio realmente bueno, que permite a cualquier persona acceder a un producto de gran calidad con un coste que ronda los 20 euros e incluso puede ser inferior, si se decide por los menús de mediodía (11,90 euros más I.V.A.)
Lo curioso de todo esto es que SUSHISHOP es una firma francesa, con nada menos que 13 locales en París y otros tantos en el resto de Francia, así como en Bélgica, Luxemburo, Italia.... Está claro que si un francés decide hacer sushi solo lo puede hacer de una forma, bien, muy bien.



En cuanto a recomendaciones gastronómicas, pues, simplemente, dejarse guiar por el instinto, el apetito y el momento, todo está bueno. Aunque, especialmente interesante, desde mi punto de vista, el California Tempura Gamba, el Spring Rolls nº 64 (imaginativo), el French Touch (foiegras e higos), el Nigiri de Anguila, el Maki de Tomate seco y Albahaca, el Mango Tango (pollo y pepino envuelto en mango) o el Temaki de Atún y Aguacate.


Todo ello basado en una buena materia prima, así como en la profesionalidad de sus sushiman y un personal que consigue mantener un punto de atención y simpatía.


  

Sirvan también estas modestas líneas de homenaje a las víctimas del terremoto y tsunami acaecidos el día 11 de marzo en Japón. Con la misma fuerza que el agua entra, ellos se levantan.